Acne. Introducción.
Es indudable que durante la adolescencia, la sobredimensión de lo
estético convierte al acne en un detractor de la autoestima. Muchos adolescentes, aunque
los "grandes" no lo entiendan, se ven paralizados emocionalmente por este problema y
presentan dificultades para interrelacionarse con sus pares.
El acne es la dermatosis más frecuente, pues afecta al 80 % de la población mundial en algún
momento de su vida. Es inconcebible que muchas personas -incluso médicos- no le den a esta
patología la importancia que merece, apelando generalmente a tratamientos hogareños, muchas
veces con resultados negativos y hasta catastróficos.
Entendiendo al Acné
El acne es una enfermedad cutánea del folículo pilosebáceo, de etiología multifactorial y carácter autolimitado que afecta
principalmente a las zonas de la piel con mayor densidad de glándulas sebáceas,entre las que podemos
incluir cara, pecho y parte superior de la espalda.
Origina una serie de lesiones elementales
que incluyen comedones, pápulas, pústulas, nódulos y cicatrices, cuya presencia va a depender de la forma
clínica e intensidad con que se manifieste.
Aunque resulta difícil estimar una prevalencia, podríamos decir que en España, entre 2,5 y 3,5 millones de
habitantes presentan algún grado de acne, lo cual hace que sea una de las enfermedades cutáneas más
frecuentes. Tiene un mayor predominio en la pubertad y adolescencia, aunque no es infrecuente en
niños y adultos. Ocurre más a menudo en la raza caucásica que en la negra u oriental.
En la adolescencia
parece afectar más al sexo masculino, sin embargo en edades más tardías, la ratio se invierte y
las lesiones pueden persistir durante más años o bien manifestarse de modo más tardío
Durante muchos años, algunos médicos han considerado el acne como “cosas de la edad”, o sea, un proceso
banal y fisiológico que no requiere tratamiento.
Esta concepción ha cambiado en la actualidad,
ya que las cicatrices de un acne mal diagnosticado y tratado pueden llegar a ser verdaderamente
importantes y limitantes desde el punto de vista de la calidad de vida del sujeto.
Por ello actualmente
estamos más concienciados de la necesidad de un diagnóstico preciso de cada tipo de acne procurando un
tratamiento adecuado e individualizado para cada paciente.
En Sintesis
El acne se produce cuando los poros de la piel se obstruyen porque la grasa y las células de la piel se
acumulan más rápido de lo que pueden salir. La obstrucción ocasiona un abultamiento del folículo
(causando puntos blancos) y la parte superior de la obstrucción se puede oscurecer (causando puntos negros).
Si la obstrucción causa una ruptura en la pared del folículo, las células muertas de la piel, la grasa y
las bacterias, encontradas normalmente en la superficie de la piel, pueden penetrarla y formar pequeñas
áreas infectadas llamadas pústulas. Si estas áreas infectadas están en lo profundo de la piel, pueden
aumentar en tamaño hasta formar quistes firmes y dolorosos.
El acne no se produce por suciedad, masturbación u otras actividades, pero la suciedad y la grasa en la
cara pueden agravar la condición. Otros factores que incrementan las posibilidades del acne son los cambios
hormonales, la exposición a condiciones climáticas extremas, estrés, piel grasa, trastornos endocrinos,
algunos tumores y el uso de ciertos medicamentos (tales como cortisona, testosterona,
estrógenos y otros).